jueves, 23 de junio de 2016

Los estigmas hacia los devotees


En nuestra sociedad aún existen muchos tabúes alrededor de la discapacidad. A pesar de que la gente del común ve a las personas con discapacidad como personas poseedoras de valentía, resiliencia y una gran fuerza de voluntad, no las ven como personas capacitadas para relacionarse plenamente afectiva y sexualmente, quizá porque ven la discapacidad como un factor que va en contra de los estándares establecidos por la sociedad, y además creen que las personas con discapacidad deben ser vistas con ojos de lástima y sopbreprotección.

Esta última palabra es clave, ya que desde aquí creo yo que se desprenden los mitos y la difamación hacia los devotees, ya que si uno de ellos quiere establecer una relación afectiva con una persona con discapacidad,  la gente va a creer que quiere aprovechar una condición de vulnerabilidad para hacerle daño. Estas personas, llevadas por el desconocimiento, consideran el devotismo una parafilia, creen que los devotees son unos enfermos pervertidos, creen que son enfermos en sentido literal ya que piensan que deberíamos ir a un psiquiatra a que nos cure el devotismo;  pero la realidad es otra, y es que el 98% de los devotees somos personas comunes y corrientes, que solo nos sentimos atraídos por ciertas características que consideramos bellas.

Estas personas incluso llegan a poner el devotismo al mismo nivel que algunas de las parafilias más aberrantes que existen, cosa que es totalmente absurda, ya que a diferencia de estas, el devotismo busca la felicidad de ambas partes y el respeto mutuo. En pocas palabras, el devotismo es simple y llanamente una preferencia, así como hay hombres que les gustan las rubias voluptuosas o mujeres que les gustan los hombres musculosos. ¿Que si hay devotees con malas costumbres y que no tienen buenas intenciones? Sí, los hay, pero representan una pequeñísima parte de la población devotee. Vuelvo a la analogía de los hombres a los que les gustan las rubias voluptuosas; seguro que dentro de este grupo también hay algunos con malas intenciones, pero no por eso podemos generalizar diciendo que todos los hombres a los que les gustan las rubias voluptuosas son malas personas.


También existen personas que dicen que los devotees somos personas con baja autoestima, y que buscamos relacionarnos con una persona con discapacidad para sentirnos superiores en relación a dicha persona. Quienes dicen esto, además de estar equivocados, están insultando a las personas con discapacidad, ya que lo que están haciendo es incrementar el estigma de verlos como personas objetos de lástima y sin capacidad de alcanzar una plenitud social y afectiva.

Dicho esto, hay que aclarar que los devotees genuinos no nos fijamos solamente en el físico (en la discapacidad); claro, en nuestro caso como en el de todos los demás humanos tiene que haber feeling físico (y esto no significa necesariamente que la persona tenga que ser guapa). Y en este sentido, como ya lo dije, no es que no nos importe que una persona tenga discapacidad para verla bella, sino que la vemos bella con su discapacidad, es decir, con todo lo que ella es; porque para nosotros, en el caso de los hombres, las mujeres con discapacidad son tan femeninas y atractivas como cualquier mujer, o incluso más. Pero esto no significa que nos quedemos solamente en lo físico, porque, por lo menos en mi caso, para que una mujer con discapacidad me guste, me tiene que gustar también como persona, y estoy seguro que este es el caso del 98% de los devotee, lo mismo que el de todas las personas a las que les gusta cierto rasgo físico pero que buscan una relación basada en el amor y en el respeto mutuo. Hablando también desde mi caso, mis preferencias de querer una relación con una mujer con discapacidad trascienden de los físico y van ligadas a todo lo que esto implica en las interacciones entre dicha persona y yo, y esto no va ligado a lo sexual, o por lo menos no en mayor proporción que en cualquier otra relación común y corriente, sino en todos los aspectos de la vida cotidiana. 

En conclusión, invito a las personas no devotees (con o sin discapacidad) a que se tomen el tiempo de conocer más a fondo a los devotees, antes de estigmatizar o descalificar a este o a cualquier otro grupo de personas por sus preferencias. Con estas acciones, seguramente el estigma que existe contra los devotees desaparecerá rápidamente, y llegaremos a ser una sociedad más tolerante y basada en el respeto de todos para todos.



Copyright © 2016 Universo Devotee Todos los derechos reservados

No hay comentarios:

Publicar un comentario